Test boltañés. Mondraker Dune XR

No todos los días te dejan una bici de 4.400 € para probarla, y no me refiero a salir con el dueño y catarla un par de minutos en una bajada sino tenerla a tu entera disposición para meterle caña por tus trialeras favoritas, esas 3 o 4 bajadas que te conoces como la palma de la mano y en las que tienes unas referencias muy claras, para poder llevarla al límite y ver como se comporta.


A priori la bici puede parecer cara, que lo es, pero si nos fijamos detenidamente en el equipamiento vemos que se ha apostado por la calidad en todos los frentes con una selección de componentes de gama alta que encajan a la perfección con el tipo de bici y justifican de sobras el precio final.


El cuadro está construido en aluminio mediante tecnología Stealth propia de la marca que le aporta esas formas angulosas y una imagen agresiva, así como conificados por doquier lo que le permite al cuadro rebajar el peso del anterior modelo en 300 gr. Además rigidez se mantiene en unos valores altísimos y  la parte trasera no flexa en absoluto, el cuadro es una viga.  El sistema de suspensión Zero consiste en un sistema de pivote virtual donde el amortiguador flota entre las dos bieletas de modo que ambas comprimen el amortiguador por sus extremos. Las ventajas son varias: total independencia de la pedaleada, inapreciable elongación de la cadena, nula contaminación con la frenada y capacidad de absorción bruta. El cuadro nos ofrece una geometría bastante estándar en el sector de bicis enduro LT, la dirección va bastante lanzada, 67º, lo que otorga seguridad en pasos abruptos así como estabilidad a altas velocidades, a cambio de perder cierta agilidad en curvas cerradas. El pedalier se sitúa bastante bajo buscando estabilidad pero haciendo que sea fácil tocar con los pedales al superar ciertos obstáculos. Lo mismo sucede con el centro de masas, que se concentra en la parte baja del cuadro permitiendo que la bici se sienta ligera al manejarla y el marcado slooping, con el tubo horizontal bastante bajo deja mucho espacio para movernos.  El tubo de sillín es bastante vertical, 73,5º, y nos sitúa bastante centrados y encima de la caja de pedales, algo que se agradece a la hora de subir pendientes pronunciadas. Los acabados son de lo más correcto pero se echan en falta algunos detalles como la presencia de un circuito de guiado para el cable de la tija del sillín en caso de que quisiéramos colocar un mando remoto en el manillar, o el soporte ISCG para guiacadenas que prodría ser interesante para montar una roldana inferior a fin de limitar el movimiento del la cadena. El sistema de suspensión provoca grandes oscilaciones de la cadena y los ruidos son constantes, sería interesante la instalación de un protector de platos en lugar del plato grande dando la posibilidad de acortar la cadena para evitar este fenómeno y de paso evitar percances con el plato grande. La pintura es tirando a delicada se descascarilla fácilmente y en las zonas de roce con las fundas se marca con facilidad. El guiado de cables hacia la parte trasera por debajo del tubo diagonal es más estético que funcional ya que las fundas y el latiguillo de freno quedan expuestos a posibles golpes, pudiendo llegar a dañarlos. Me he fijado también que la funda de cambio trasero pasa por debajo de la vaina y hay un punto cerca de los platos en el que la cadena la golpea bastante, tanto es así que en poco tiempo la funda se había pelado. El guiado de cables desde mi punto de vista no es correcto. También encuentro que el paso de rueda trasero es justito.




Del tema de las suspensiones se encarga Fox, el novedoso amortiguador Float RP23 XV con boost valve encaja a la perfección con el cuadro y hace desaparecer hasta la más mínima irregularidad del terreno. A pesar de la elevada sensibilidad del sistema, no hay demasiado vaivén del amortiguador en la posición de Propedal abierto aunque sí se hace patente y conviene cerrar el Propedal, la posición 1 del mismo es suficiente para anular el vaivén. Subiendo con plato pequeño se aprecia una ligera interacción con la suspensión, no más de lo normal comparándola con otras bicis similares. La palanca de bloqueo queda a mano y se puede accionar en marcha sin problemas. La capacidad de absorción, como ya he dicho antes, es enorme y parece que llevemos más recorrido de los 160 mm.además la progresividad del sistema permite aprovechar la practica totalidad del recorrido sin llegar a hacer topes.
Delante todo son facilidades con la Fox 36 TALAS RC2 con tubo de dirección conificado que muestra una rigidez altísima. Es ligeramente insensible ante impactos leves, probablemente debido al escaso rodaje, por lo demás el comportamiento es intachable, la absorción es buenísima y muestra una progresividad optima evitando hundimientos excesivos en escalones y apoyos en curva ayudando a mantener la geometría de la bici bastante estable. El apartado de regulaciones queda bien cubierto con precarga, rebote y compresión en alta y baja velocidad además del sistema Talas de ajuste instantáneo de recorrido mediante el dial superior izquierdo que permite elegir entre 160,130 y 100 mm. con un cuarto de vuelta del dial.


El resto del equipamiento como ya he dicho está a la altura, la transmisión y cambios a cargo de SRAM-Truvativ muestra un funcionamiento suave y en los cambios de marchas no hay titubeos. Los frenos Formula RX con discos de 180mm. he de decir que me han sorprendido muy gratamente, son potentes, dosificables y el tacto es duro, sin chicleos. Solamente tienen ajuste de alcance mediante llave allen no se echa en falta el ajuste de recorrido muerto pero no estaría de más que lo llevasen. La interacción frenada-suspensión es practicamente nula gracias al sistema Zero, es decir, no hay endurecimiento de la suspensión al frenar por lo que aumenta el control sobre la rueda trasera, sobretodo en firme irregular. El juego de ruedas a cargo de Crank Bros. consigue darle un toque de exclusividad a la bici tanto visualmente como auditivamente porque el buje trasero suena a gloria. Cabe destacar que los aros son tubeless igual que las cubiertas, unas Kenda Nevegal 2,35 que lastran más que agarran, detrás no van mal pero delante mejor poner algo de goma blanda. Las ruedas muestran cierta flexión lateral aunque en marcha no se percibe como algo negativo y puede ser hasta benigno dada la elevada rigidez del cuadro.
La tija de sillín funciona bien y permite bajar el sillín 75 mm. así como dejarlo en cualquier posición intermedia. Por poco se podría haber optado por la versión de esta tija con mando remoto para no tener que soltar la mano del manillar.


Conclusión: estamos ante una máquina que por calidad y tecnología es capaz de plantarle cara a cualquier otra bici de características similares, siendo una más que razonable alternativa a cualquier marca puntera (si Mondraker todavía no lo es). La bici sube bien, sobretodo con plato mediano y el bloqueo del amortiguador activado, eso sí, a pesar de su color rojo no te pienses que es una bici de carreras, sus algo más de 14 kg. se encargarán de recordártelo, mejor tómatelo con calma y piensa que lo mejor llegará cuando la gravedad esté de tu lado. Buen trabajo, Mondraker.

2 comentarios:

bOrJa dijo...

Cojonudo Oriol!!!

Anónimo dijo...

Compañero me ha gustado la descripción que nada envidia a las pruebas del bike, etc. Las fotos son muy bonitas y la bici también, claro. Para paladares con nivel.

El Lagarto Guancho. A ver si me registro.
Enhorabuena por el blog.

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